Imposición
Alguien me dijo una vez que mi trabajo, el de diseñador, era poco justo porque al ser tan visual, opinaba y criticaba hasta el tato y como en todo, todos tenemos nuestro gusto por las cosas que no quiere decir ni que sea bueno o malo sino que tenemos opinión acertada o no. Para un profesional del diseño no se centra todo en lo que le gusta o no, sino que todo tiene un porqué y todo, al menos en mi caso, sigue unas normas. Yo soy muy dado a dar importancia y seguir los “manuales corporativos” porque sé que al haber un manual hay un estudio realizado en el que se ha analizado todos los casos en los que aparecerá la imagen de una empresa, de un servicio o de un producto, y se ha buscado la mejor integración en diferentes formatos y plataformas, así que si un cliente aprueba este manual debería ser la Biblia de su imagen.
Pues bien ese “debería” se diluye rápidamente con un “ponme un verde chillón de fondo para que resalte” ¿? …yo como profesional te aconsejo que no es lo mas acertado para tu imagen alegando que todas las aplicaciones tienen que seguir una sintonía que los usuarios se familiarizan con unos colores determinados ya seleccionados y aprobados por ti. Todas estas explicaciones no sirven de nada, es más, ni siquiera se tienen en cuenta, la imposición es la respuesta. Te quedas pensando… entonces ¿para que me curro un manual corporativo?.
Esto es sólo un ejemplo de nuestro trabajo diario. Justo, no se, ¿tú que crees?
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